domingo, octubre 07, 2007

Adivina Adivinanza

Con pocas variaciones esta podría servirle a nuestro Coma-andante como canción fúnebre. La versión podríamos encargársela a Silvio Rodríguez, pero si no quiere, no importa, pues los voluntarios van a pulular. Habría que cambiar algunos nombres El Indio Naborí prodría servir de Pemán y tendrían que aparecer en la procesión de cori-feos Carlitos Valenciaga, Hassan Pérez, Pérez Roque, A ver prieto, Randy Alonso, Lázaro Barredo y toda la cohorte de aduladores. Se imaginan nuestro Señor rodeado de tan selecta compañia; Hitler, Mussolini, Franco, Stroessner, Pinochet a la diestra y Stalin, Mao, Pol Pot, Tito, Milosevic y Fidel Castro a su siniestra. Un espectáculo como para no perdérselo, como para querer ir al cielo (o al infierno) nada más que por ver aquello.

Adivina Adivinanza

(Joaquín Sabina)

Mil años tardó en morirse,
pero por fin la palmó.
Los muertos del cementerio
están de Fiesta Mayor.
Seguro que está en el Cielo
a la derecha de Dios.
Adivina, adivinanza,
escuchen con atención.
A su entierro de paisano
asistió Napoleón, Torquemada,
y el caballo del Cid Campeador;
Millán Astray, Viriato,
Tejero y Milans del Bosch,
el coño de la Bernarda,
y un dentista de León;
y Celia Gámez, Manolete,
San Isidro Labrador,
y el soldado desconocido
a quien nadie conoció;
Santa Teresa iba dando
su brazo incorrupto a Don
Pelayo que no podía
resistir el mal olor.
El Marqués de Villaverde
iba muy elegantón,
con uniforme de gala
de la Santa Inquisición.
Don Juan March enciende puros
con billetes de millón,
y el niño Jesús de Praga
de primera comunión.
Mil quinientas doce monjas
pidiendo con devoción
al Papa Santo de Roma
pronta canonización.
Y un pantano inaugurado
de los del plan Badajoz.
Y el Ku-Klux-Klan que no vino
pero mandó una adhesión.
Y Rita la cantaora,
y don Cristóbal Colón,
y una teta disecada
de Agustina de Aragón.
La tuna compostelana
cerraba la procesión
cantando a diez voces clavelitos
de mi corazón.
San José María Pemán
unos versos recitó,
servía Perico Chicote
copas de vino español.
Para asistir al entierro
Carrero resucitó
y, otra vez, tras los responsos,
al cielo en coche ascendió.
Ese día en el infierno
hubo gran agitación,
muertos de asco y fusilados
bailaban de sol a sol.
Siete días con siete noches
duró la celebración,
en leguas a la redonda
el champán se terminó.
Combatientes de Brunete,
braceros de Castellón,
los del exilio de fuera
y los del exilio interior
celebraban la victoria
que la historia les robó.
Más que alegría, la suya
era desesperación.
Como ya habrá adivinado,
la señora y el señor,
los apellidos del muerto
a quien me refiero yo,
pues colorín colorado,
igualito que empezó,
adivina, adivinanza,
se termina mi canción.

5 comentarios:

analista dijo...

Pero no puedes ignorar, estimado Liborio, que con Franco los cabrones catalanes estuvieran de lo más tranquilitos, sin querer joder a España.

Ese es el gran problema de las democracias que son vulnerables al populismo y nacionalismo.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Analista, me temo que el nacionalismo trasnochado de algunos en España ha sido fomentado, no tanto por la democracia como, por la metedura de pata del gobierno del señor ZP, un pajoso idealista que está destruyendo España.

Hace días que estoy por escribir un post defendiendo la unidad de España como nación en su conjunto, desde el punto de vista de los latinoamericanos. A mi me la sudan los nacionalistas catalanes, vascos y sus caterva de gilipollas.

La desintegración de España que se está poduciendo nos afecta a nosotros como herederos de un acervo cultural común. A nosotros que nos devuelvan nuestra españa, la de toda la vida, la del idioma de Cervanntes y Quevedo, la de la jota y el pasodoble, la de las corridas de toros, la de Carmen Sevilla y Carmen la de Ronda, la de Serrat y Sabina. Para los latinoamericanos España es una sola y debiéramos defender la unidad ante cuatro gilopollas oportunistas y un presidente del gobierno obtuso de mente. Y tenemos fuerza aquí pues somos el 10% de la población ys seremos más. Te imaginas para un Ecuatoriano, un Chileno, un Argentino o un Cubano que le digan que ahora vive en la Republica Independiente de Cataluña y que tiene que hablar catalán, como le pasó a la Peri Rossi en una estación de radio estatal. Oye, que vayan a tomar por culo los nacionalistas catalanes y su puto idioma catalán.

analista dijo...

Liborio

Cuando voy a España, y lo hago casi todos los años, de vacaciones nunca paro en Cataluña porque me la tienen pelá estos catalanes que ya ni la denominación bilingüe de señales permiten. En Figueres ztuve un altercado con un policía, pues había aparcado en un lugar que él decía que no se podía pues estaba puesto en un letrero. Yo le dije que estábamos en España y que por lo tanto si no lo ponían también en español no lo podía entender. Pues bien, poco faltó para que me llevara preso el muy cabrón. Cuando voy por carreteras me enciende que no haya una emisora que transmita en español, así que tengo que sintonizar RNE.
Los catalanes estaban en una situación privilegiada: tenían en el español un idioma universal hablado por más de 300 millones de personas y en el catalán su dialecto. Ahora sólo tienen un dialecto que no lo habla ni un millón. Pero también Europa tiene un poco de culpa. SI la UE se pronunciara claramente sobre los nacionalismos y dijera bien claro que no tenían cabida en la UE naciones segregadas, se le bajarían las ínfulas a estos cabrones. Pero no, hasta le hacen el juego, cuando por ejemplo en la Feria del Libro de Frankfurt hacen una exposición de literatura catalana en representación de Cataluña sin un sólo libro en español. Le ronca el tallo!

jose varela dijo...

He oido decir a un socialista de Oviedo: Vamos, honbre, con Franco nunca hubiera pasadu eso.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

Pues allá, escucharás a un neocon exclamar: !Coño!, esto en la época del Comandante no pasaba.